APAGÓN: Besos en la oscuridad

 

Lo que más amaba Ryan de las fiestas de cumpleaños de su hermano Alan, era que siempre contaban con la presencia de todo el equipo de atletismo de la universidad.

Todos esos cuerpos esculpidos y sin un solo gramo de grasa, eran como un bufet de delicias para un hombre hambriento.

Ryan tragó el nudo en su garganta, y se regodeó con la vista de esos sexys hombres a su alrededor.

Estaba feliz de que su hermano invitara a sus compañeros a su fiesta. Lo único que arruinaba toda esa colección de belleza y testosterona, eran las barbies bulímicas pegadas como lapas alrededor de la mayoría de los chicos.

Hasta las envidiaba un poco.

Se encogió de hombros, quitándose ese pensamiento, y siguió bebiendo de su botella de cerveza, disfrutando de la vista desde su rincón junto a las escaleras. Ese era el único lugar donde Alan no podía verlo beber.

Ryan no entendía porqué su hermano era tan apegado a las reglas. ¡Demonios! Ya tenía 18, y podía hacer lo que quisiera, y su hermano no tenía porqué seguir tratándolo como un niño. Dio una mirada alrededor, y se olvido por completo de su hermano.

En esos momentos, lo único que quería y anhelaba, era ser tomado por alguno de esos atletas y ser devorado sin control.

Gimió, y apretó a su polla semidura atrapada en sus pantalones. ¡Dios! Era un sueño pensar que alguno de esos dioses griegos le diera una mirada siquiera. Se echó un vistazo y suspiró. Sus jeans clásicos, y su camiseta naranja con el símbolo de Flash en el pecho, gritaban ‘NERD’ en todas sus letras, y para añadir más a su apariencia, sus gafas y su ineptitud socializando, lo catapultaban para siempre como el hermano raro de Alan.

Se bebió hasta la última gota de su cerveza, y dejó la botella en el suelo. Se sentía incomodo y fuera de lugar. Jamás podría entrar a ese círculo de amigos que con tanta facilidad, su hermano había conseguido.

Suspiró con tristeza, y subió lentamente las escaleras, dirigiéndose a su habitación. Ya no sentía ganas de seguir en la fiesta como un simple observador. Su pecho dolía. Tal vez nunca iba a experimentar lo que los protagonistas encontraban en los mangas japoneses que leía, como un lindo seme que lo hiciera feliz.

Abrió la puerta de su habitación, sin prestar atención a lo que lo rodeaba.

Un chillido salió de su boca cuando un grande y fuerte cuerpo lo empujó al interior de su dormitorio. La puerta se cerró con un chasquido, y la oscuridad rodeó la habitación.

Podía escuchar las voces inquietas en el piso de abajo, pero todo quedó en segundo plano en el instante en que sintió el cuerpo caliente pegado a su espalda.

Una respiración jadeante soplaba en su oído. El aire caliente enviaba deliciosos escalofríos sobre su piel, deslizando calor por todo su cuerpo.

—¡Joder! Hace tiempo que quería tenerte así… —murmuró el hombre en su oído.

Besos suaves asaltaron la piel de su cuello, arrancándole un grave gemido de placer.

—¿Qui…quién eres? —jadeó Ryan, sin moverse un solo centímetro. Las suaves caricias de esos besos estaban nublando cualquier raciocinio.

—Soy el que va a aprovechar el apagón, para hacer lo que he anhelado por tanto tiempo.

Calientes manos se deslizaron bajo su camiseta, y Ryan se perdió en el momento. Nadie lo había tocado jamás, y sentir las fuertes manos de ese tipo tocándolo con reverencia, lo tenían duro y balbuceante.

La oscuridad realzaba sus otros sentidos, provocando gemidos de placer con cada caricia.

—Hueles delicioso —el gruñido de esa ronca voz, lo excitó más de lo nunca había estado.

Las tetillas de Ryan fueron rozadas con el suave toque de los pulgares del hombre que lo tenía atrapado entre sus brazos. Ryan arqueó la espalda, anhelando más.

Una larga lamida en su cuello, y su piel se sintió como piel de gallina. Gimió fuertemente por la tormenta de sensaciones asaltando su cuerpo.

—Sabes aun más delicioso…

Ryan estaba perdido en la experiencia. El erotismo en las caricias y la voz a su oído, lo tenían al borde del orgasmo.

Se apretó al gran cuerpo a su espalda, levantó las manos y se aferró a su cuello. Podía sentir los rizos rozando sus dedos, y le encantó la textura suave de sus cabellos.

Su mente tuvo un cortocircuito cuando una dura polla empezó a rozarse contra su trasero. Emitió un largo y profundo gemido por la sensación de tener esa dureza acunada entre las mejillas de su culo.

—Oh…Dios…—murmuró Ryan agitado y jadeante.

Sus pulmones tenían problemas para obtener oxígeno, con cada respiración, el olor de almizcle y sándalo asaltaba su nariz. Embriagándolo.

En un movimiento inesperado, se encontró frente al hombre que se había tomado varias libertades al tocarlo. Podía sentir el cuerpo caliente frente a él. Trató de enfocar su mirada, pero la oscuridad aún persistente en la casa, impedían ver más allá de su nariz.

Su boca fue asaltada por un duro beso, y Ryan se aferró a la camisa del hombre que tomaba su boca con una pasión desenfrenada. Tembló de pies a cabeza al instante en que ambas erecciones entraron en contacto a través de las capas de ropa. Su polla dolía de lo dura que estaba. La fricción de ambas erecciones, era torturante y deliciosa.

Sus manos se deslizaron por los rizos de su captor, y se entregó al placer, abriendo la boca, y respondiendo al caliente y hambriento beso con abandono.

Su trasero fue apretado por esas grandes manos, y se sintió desfallecer de deseo.

Joder. Ya no sabía si esto real o no, pero era la experiencia más sensual y placentera que alguna vez había tenido, ni siquiera en sus sueños más locos hubiera creído que se podía sentir así como sentía en esos momentos.

—Eres una cosita caliente —murmuró el hombre entre besos.

Ryan pudo notar una cadencia familiar en esa voz. Algo en lo profundo de su mente le decía que ya había escuchado esa voz. Pero la lujuria estaba bloqueando cualquier recuerdo, y era imposible pensar.

—¿Quién… e…eres? —gimió antes de volver a besarlo.

—Tú lo sabes,…Ry.

Ryan se quedó quieto unos segundos al descubrir quién era el hombre que lo estaba besando con voracidad. ¡Oh Dios! ¿Podría ser cierto? ¿O estaba alucinando?

El calor en su boca, y el duro cuerpo junto a él, tiraron por tierra cualquier duda. No era un sueño, ni siquiera una alucinación.

Sólo una persona lo llamaba Ry. Y lo tenía frente a él.

Taylor.

El mejor amigo de su hermano, el chico que conoció el verano anterior cuando Alan entró al equipo universitario de atletismo. Ese atleta de cabellos oscuros y mirada azul, con el cuerpo de músculos esculpidos, y sonrisa dulce. ¿Era ese sexy hombre el que lo tenía atrapado entre sus brazos mientras lo besaba con desesperación?

Era demasiado bueno para ser verdad.

Ryan levantó sus manos, y acarició el rostro de Taylor, su fuerte mandíbula, labios carnosos y calientes, y su ceja derecha con el pirsin que le daba una apariencia salvaje, todos esos rasgos confirmaba sus pensamientos.

—Taylor…—susurró Ryan con ternura.

Labios suaves tomaron otra vez su boca, pero esta vez, pudo notar algo más que pasión en el beso.

Suspiró feliz de corresponder.

El chico del que estaba enamorado, lo besaba. Y era mucho mejor que en sus sueños. Parecía ser que Taylor estaba obsesionado con su boca, cada beso era más largo y placentero que el anterior. Las caricias bajo su camiseta se reanudaron, y su erección dolía atrapada en sus pantalones.

—Taylor…. quiero…

El beso se rompió, y Ryan gimió frustrado. La suave caricia en su mejilla lo hizo suspirar.

—Lo sé, Ry. Yo también quiero tocarte, acariciarte, y follarte duro en el colchón. Pero primero quiero que esto entre nosotros se lleve con calma. Quiero tener una cita con mi novio, y llevarte a varios de mis sitios favoritos. Quiero que disfrutemos de nuestro tiempo, juntos, antes de llevar nuestra relación a otro nivel.

Ryan frunció el ceño. —¿Novio?

Taylor rió, haciendo que el corazón de Ryan latiera más rápido.

—Sí, ahora eres mi novio —lo abrazó fuertemente—. Sólo mío —gruñó antes de volver a besarlo.

Ryan respiró algo aliviado. No sabía lo nervioso que había estado hasta que Taylor dijo que esperaría antes de llevar su noviazgo a un nivel más íntimo. A pesar del deseo que corría por su cuerpo, aún no estaba listo para hacer el amor con Taylor.

Se relajó, y disfrutó del beso.

Taylor lo abrazó apretadamente junto a él. —Te quiero, Ry.

—Te quiero también, Taylor.

La luz inundó el cuarto, lastimando sus ojos, así que los cerró. Un miedo empalagoso se cernió sobre Ryan. El apagón había terminado, y tenía temor de que lo anterior sucedido entre ellos, también terminara.

—Vamos —dijo Taylor, dándole un último beso—. Quiero decirles a todos, abajo en la fiesta, que eres mío.

Ryan sonrió, y siguió sin vacilar a Taylor escaleras abajo. Feliz, apretó la mano de Taylor. El brillo de amor en la mirada de su novio lo hizo sonreír.

Antes de que la energía eléctrica se cortara, Ryan había estado triste y solo, y ahora tenía un sexy novio que lo quería con la misma intensidad con que Ryan lo hacía.

Se sorprendía lo que un apagón podía cambiar la vida de una persona en tan sólo unos minutos.

 

43 comentarios en “APAGÓN: Besos en la oscuridad

  1. Hola, esta genial el blog y el corto ni se diga, me quede toda cachonda jajaja, muchas gracias por compartir tus historias y felicidades por el blog 🙂

  2. ohh que lindo blog, se ve genial y está muy padre la historia, me encantan tus libros y espero con ansias la continuación de la saga Destinos Entrelazados.
    Muchas Felicidades y gracias!!

  3. Hola, felicidades por el blog. Me pasare cuanto pueda por aqui, estare impaciente por nuevos libros. Felicidades otra vez y gracias por el trabajo maravilloso que haces
    Bsss

  4. Hooolaa Carolina!!! Felicidades por tu blog!!!! Y gracias por compartir tus hermosas historias con nosotr@s…jujuju… me han encantado todos tus libros….
    Besotes!!! .^_^

  5. Fina Hola Carolina, quiero agradecerte el que compartas con nosotros tus historias que estan super bueeeennnassss y Felicitarte por este blog que se que sera un exito, muchas Felicidades.

  6. Me encanto el corto y, obviamente tu nuevo blog. Espero con ansias la continuación de las dos series que me gustaron mucho: Destinos Entrelazados y Príncipes Felydhae.

    Gracias por regalarnos tus candentes y tiernos escritos, aunque Apagón se me hizo cortísimo. Qué ganas de saber más de Ryan y Taylor!

    Saludos

    Keyar

  7. Hola Carolina muchas FELICITACIONES por el blog me encantaa…asi que lo mejor para tii!! y este regalito me encantooo fue hermosoo y muy tierno! gracias…y me tendras por aquii seguidooo!!! besso enormes! buen jueves!

  8. Hola Carolina,
    muchas felicitaciones por el blog, esta muy lindo; y muchas gracias por este nuevo cuento, me gusto mucho, un abrazo.

  9. Dios me encanta me facina tus novelas me gusta como le das ese toque sexual..(Me come por dentro )..dios me hemociona espero esos libros …xd…ahh…muchas cosas que decir pero muchas gracias por tus esfuerzos y por traer como prometiste esta historia corta..muchas gracias..

  10. Hola Caro! Ayer deje mmis comentarios pero no aparecen …bueno igual ahora estoy desde el celular luego vuelvo a entrar a ver si aparecen deje en varios lposts!!! Besos!

  11. felicidades……..exitos, me fascinan tus novelas………..las leo todas cada vez que tengo alguna cerca. Gracias por darnos un poquito de tu gran imaginacion para disfrutar………

  12. Muchas felicidades por tu nuevo blog Carolina, soy una lectora española la cual ama todas tus historias, te has convertido en una de mis autoras favoritas de novelas homoeroticas, me encanta como escribes, lo descriptiva que eres con cualquier detalle y el sentimiento que desprenden todas tus novelas. Espero poder seguir leyendo libros tuyos durante muchisimo tiempo. Sigue asi y muchisimas gracias por darnos la oportunidad de leer tus historias. Esta ultima me a encantado aunque e de confesarte que estoy deseosa de leer Maleficio Roto, me tiene muy enganchada esa trilogia y espero con ansia el tercer libro.
    Un abrazo enorme 🙂

  13. Dios ya pude dejar un mensaje. Cuanto me alegro que abrieras un blog.
    Y que maravilla de proyectos tienes, se ven muy bien.
    Que ganas tengo de leerlos, ya que me encanta todo lo que a caido en mis manos. Todo tus trabajos que tengo estan muy interesantes y maravilloso.
    Mil gracias, besos

  14. me encantan tus historias son geniales —
    y espero la publicacion de maleficio roto
    es geniallllll
    espero segir leyendo tus espectaculares historias

  15. Desde la primer historia tuya he sido una seguidora de todos tus trabajos. Mil gracias por abrir este espacio y por compartir todos tus proyectos. Una pregunta: piensas hacer una secuela de Apagón?

  16. HOLA ME ENCANTAN TUS NOVELAS, Y ES UN GUSTO QUE HAYAS DECIDIDO TENER TU PROPIO BLOG. ESTE CORTO ME HA ENCANTADO, MUY LINDO EN VERDAD… SEGUIREMOS AL PENDIENTE DE LOS OTROS INVITADOS….

    SUERTE Y AQUI ESTAREMOS SIGUIENDO TU TRABAJO… BESOS!

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