Apagón: Una experiencia inolvidable

Antonio se repantigó en el sofá junto a la pared de la sala, y bebió un largo trago de su cerveza fría, observando fascinado a la sexy y escultural rubia que reía junto a sus compañeras mientras le lanzaba miradas coquetas.

Sonrió.

Al parecer no iba a ser difícil conseguir compañía esta noche, y quería tanto perderse en las suaves curvas de una mujer, para así poder borrar los extraños sueños que había estado teniendo las últimas semanas. Aún podía recordar claramente el último sueño, las caricias, los besos, los gemidos, el deseo ardiente recorriendo su cuerpo, y el duro cuerpo de un hombre moviéndose bajo el suyo, todo eso lo habían despertado con un grito de éxtasis mientras se corría sobre las sábanas. Cada vez los sueños eran más placenteros, y estaba temeroso de perder su mente pensando en ellos.

No era homofóbico, ni nada por el estilo. Pero tampoco era gay. No podía ni quería serlo.

Sacudió la cabeza, alejando esos furtivos pensamientos.

Ya era hora de disfrutar del cumpleaños de Alan.

Le dio un sorbo a su cerveza, y se acomodó en el sofá mirando apreciativamente a las personas a su alrededor. Le encantaban las fiestas que organizaban sus compañeros de equipo, y más cuando entre los invitados estaban las chicas más sexys de la universidad.

Volvió a mirar a la rubia, y suspiró decepcionado al verla muy sonriente y coqueta con Arthur —el capitán del equipo de atletismo—, bufó. Pobre chica, no sabía que sus intentos de conseguir algo del castaño eran imposibles, sólo funcionaría si ella tuviera alguna polla escondida bajo su apretado vestido.

El recuerdo del hombre en sus sueños pasó fugaz por su mente, dejándolo aturdido sólo un momento. Volvió a sacudir la cabeza, y se concentró en la rubia, observando su sexy cuerpo y queriendo perderse en su calor húmedo. Necesitaba una follada urgentemente, antes de que hiciera algo estúpido como rendirse a sus sueños.

La rubia seguía perdiendo el tiempo, y él no iba a ser quién la sacara de su error en cuanto a Arthur. Prefería buscar a otra chica que le calentara la noche, dejó su mirada vagar, hasta que sus ojos se toparon con el trasero más bonito que había visto en su vida, duro y respingón, atrapado en unos jeans desteñidos de cintura baja y moviéndose al ritmo de la música.

Se lamió los labios, y sus manos hormiguearon queriendo poder tocar esos perfectos globos. Bajó una mano y se reacomodó la erección.

¡Mierda! Jamás se había puesto tan duro sólo por mirar un trasero turgente y perfecto que clamaba por una nalgada. Ya podía imaginar el tono rosa profundo que obtendría con las palmadas que le daría.

Se calló un gemido y de un solo trago se bebió lo último de la cerveza, su mirada dejó ese dulce trasero, subió a una cintura delgada, y quedó fija en un largo cabello negro como la noche. ¡Wau! Quería tanto poder aferrarse a ellos mientras recibía un trabajito oral.

Sonrío con malicia.

Se giró a dejar la botella de cerveza en la mesa junto a él, y se volvió a mirar otra vez a…

La luz desapareció, dejando la habitación en completa oscuridad.

¡Mierda!

Había querido ver el rostro de la preciosura dueña de ese trasero, y ahora, tenía que esperar a que la energía eléctrica se restableciera.

Se recostó sobre el sofá, apoyando la cabeza en el respaldo, y cerró los ojos. Sólo debía esperar unos minutos hasta que la luz volviera a iluminar la casa. Pero su mente tenía otras ideas, las imágenes llenando cada pensamiento lo pusieron más duro de lo que estaba. Podía ver claramente esos perfectos globos llenando sus manos, y quería tanto que sus pensamientos se volvieran realidad.

Abrió los ojos cuando sintió que alguien se sentaba a su lado.

—Hola… —susurró una suave voz cerca a su oído.

Antonio trató de ver algo a través de la capa de oscuridad que rodeaba la habitación. Pero sus ojos sólo podían distinguir la silueta de alguien pequeño y delgado sentado junto a él.

Su erección saltó cuando una mano empezó a deslizarse por su muslo, su eje pulsó, y todos sus músculos se pusieron en tensión, esperando el toque de esa caliente mano en su eje donde más la necesitaba.

—¿Quién eres? —murmuró Antonio con voz gruesa.

Un cálido aliento rozó la piel de su cuello, y se estremeció.  ¡Mierda! ¿Qué demonios le estaba pasando? Ni siquiera sabía quién estaba tocándolo, pero parecía que a su cuerpo le importaba una mierda. Las sensaciones que recorrían su piel lo estaban asustando.

¿Qué rayos era esto que estaba sintiendo?

Tal vez la oscuridad estaba haciendo que este encuentro fuera el más placentero y sensual que había vivido hasta ahora.

—Sólo hay una manera de que lo sepas…—susurró la dulce voz antes de lamer el lóbulo de su oreja.

Antonio tembló.

Una pequeña mano tomó una de las suyas y la posó muy lentamente sobre un duro y redondo trasero. Antonio gimió. ¡Oh cielos! No podía creer que la cosita sexy y de trasero dulce estuviera sentada junto a él, provocándolo.

Había muerto e ido al cielo.

Intentó tocar más, pero la cosita sexy se alejó rápidamente.

—¿Qué…?

—Sin tocar… —susurró la dulce voz a su oído—, sólo debes relajarte y disfrutar…

Antonio gimió. No pudo evitarlo. Una caliente mano estaba acariciando muy suavemente su erección atrapada en los pantalones, y pequeños besos y lamidas cubrían la piel de su cuello. Tuvo que aferrarse al sofá para evitar abalanzarse sobre la cosita sexy, y devorar su boca con un beso.

El ruido de su cremallera abriéndose, y la caliente mano acariciándolo sobre su ropa interior, le arrancó un largo gemido de placer. Se mordió el labio inferior, intentando acallar los gemidos que querían brotar de su garganta.

—¿Cuál… es tu… nombre? —preguntó con la voz sin aliento.

—Nicky… —murmuró la suave voz justo en el instante en que dejó libre su dura erección.

Antonio levantó las caderas, y tragó el  nudo en su garganta al tener su caliente eje, libre y necesitado de caricias. Arqueó la espalda cuando la pequeña mano de Nicky envolvió su eje, y empezó a acariciarlo arriba y abajo, a un ritmo torturante.

—Caliente… y duro… —susurró Nicky, mordiendo suavemente la piel de su cuello—, te sientes bien en mi mano, Antonio,… mmm… me gusta oír los gemidos que haces… Tony.

Antonio gruñó e inclinó la cabeza a un lado, permitiendo que Nicky siguiera lamiendo y chupando mientras le daba la mejor paja de su vida. Su cuerpo vibraba, las corrientes de placer viajando bajo su piel e inundando de dulce agonía su cuerpo eran demasiado intensas para soportarlas. Respiró profundamente, y el olor a vainilla y sudor golpeó su sentido del olfato, llevándolo a la locura.

Giró su cabeza, y volvió a respirar ese aroma dulce que hacía agua su boca. Quería lamer la piel de Nicky, y escuchar sus gemidos de placer.

¡Al demonio con quedarse quieto!

Levantó la mano y jaló del cuello a Nicky, tomando su boca con hambre, deslizó sus dedos por el sedoso cabello, y gimió al sentir esos suaves y dulces labios amoldándose perfectamente a los suyos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, y gimió al sentir el pulgar de Nicky acariciar la cabeza de su eje, enviando flamas de fuego a través de sus venas.

Antonio profundizó el beso, invadiendo y explorando cada rincón de la boca de Nicky, chupando su lengua y disfrutando su dulce sabor. Cada respiración le llevaba el delicioso aroma de su piel, llenando de calor todo su cuerpo y dejando a su eje listo para soltar su liberación.

Las caricias en su eje se intensificaron, y los besos se volvieron más apasionados y calientes. Antonio levantó su otra mano, y tomó en un apretado agarre el trasero que lo había cautivado desde el primer momento. ¡Joder! Toda esta experiencia era demasiado placentera, su control estaba decayendo, y sentía a su eje pulsar dolorosamente.

Los gemidos de Nicky lo llevaron al borde.

Arqueó la espalda, rompió el beso y gimió alto mientras el orgasmo más poderoso de su vida lo golpeaba con fuerza. Nicky siguió bombeando su eje hasta dejarlo seco. Antonio sintió como si hubieran pasado horas antes de que pudiera volver a respirar.

Nicky limpió gentilmente su flácido eje con algún paño salido de Dios sabe dónde, y volvió subir su ropa interior y cerrar su cremallera.

Antonio estaba aún tratando de regresar del cielo a donde el orgasmo lo había llevado. ¡Demonios! Jamás se había corrido tan fuerte como lo había hecho bajo las caricias de Nicky.

—Nicky… —susurró muy suavemente, tomando su boca en un cálido y tierno beso.

Antonio ya era adicto a esa boca, y quería más. Gruñó cuando Nicky mordisqueó su labio inferior eróticamente, profundizando el beso aun más.

La habitación se llenó de una radiante luz, y Antonio rompió el beso, cerró los ojos unos segundos antes de volver abrirlos. Unos hermosos ojos de color esmeralda lo observaban detenidamente. Largas pestañas cubrían unos almendrados párpados, y una roja e hinchada boca le brindaba una maliciosa sonrisa.

¡Joder! Nicky era la criatura más hermosa que había visto en su vida. Recorrió su mirada, y admiró sus largos cabellos negros enmarcando su bello rostro, bajó su mirada esperando encontrar un lindo y lleno busto  pero sólo halló un firme, tonificado y plano pecho.

¡¿Qué demonios?!

¡Es un chico!

Se alejó de un brinco, y miró a Nicky con la boca abierta. ¡Mierda! Se había dejado manosear por un chico.

—Hola… —murmuró Nicky con una sonrisa divertida bailando en sus labios.

Antonio tragó el nudo en su garganta, y abrió la boca, pero ningún sonido salió de ella.

—Nunca dejé a un chico tan aturdido antes —murmuró Nicky con un tono de diversión en su voz—, debo estar mejorando mi toque —se levantó lánguidamente, estirándose como una pantera, y miró a Antonio de pies a cabeza—. Espero verte pronto… —susurró, antes de bajar una mano y acariciar la mejilla de Antonio.

Antonio lo miró anonadado, pero la corriente de electricidad por el ligero contacto en su piel viajó por su cuerpo con rapidez, dejándolo duro otra vez. Los recuerdos de sus sueños volvieron a él, pero ahora el hombre que lo llevaba a grandes alturas de placer en ellos, tenía el rostro de Nicky. No entendía qué demonios sucedía, pero no podía negar que éste hermoso chico lo ponía caliente.

Miró esos rojos y dulces labios, y deseó tanto poder probarlos, lamerlos, y chuparlos una y otra vez. Jamás había besado a un chico, ni había deseado a uno tanto como deseaba a Nicky, y no entendía porqué tenía que resistirse a esta urgencia de devorarlo sin importar nada.

Mandó a la mierda sus miedos y prejuicios. Jaló a Nicky, haciendo que cayera en su regazo, y tomó su boca en un beso caliente y hambriento. ¡Mierda! Su polla dolía, y era sólo por un beso. Deslizó sus manos por el largo cabello, y amó la suave textura en sus dedos.

Ya no le importaba que Nicky fuera un chico. ¡Joder! Sólo quería seguir disfrutando de las maravillosas sensaciones que recorrían su ser.

Nicky rompió el beso, y lo miró detenidamente como si buscara algo importante, y Antonio trató de plasmar en su mirada todo lo que sentía. La sonrisa y el entendimiento brillando en los ojos de Nicky lo hicieron suspirar de alivio.

—¿Quieres venir a mi casa? —preguntó Nicky mientras se movía sensualmente sobre el regazo de Antonio, y acariciaba lánguidamente sus labios.

—Sí… —murmuró Antonio, jalando a Nicky para otro beso.

¡Joder!

No podía despegar su boca de la dulce miel de los labios del chico. Estaba hechizado, y se sentía eufórico y feliz.

¿Qué mierda importaba que fuera un sexy y bello chico quién le provocara estos sentimientos? Jamás había pensado que podía sentirse atraído por un hombre, a menos que contara los sueños, pero ahora, entre los brazos de este chico, sentía que se había estado perdiendo de algo increíble, y le importaba un demonio lo que los demás llegaran a pensar de él por ello.

Sólo tener a este chico cobijado entre sus brazos lo tenía feliz y completo.

Sonrió al pensar que el apagón había hecho que pudiera abrir la mente a posibilidades que tal vez nunca hubiera permitido antes. Tener a este sexy ángel en su regazo era una experiencia inolvidable, y más cuando no pensaba estar lejos de este chico ahora que lo había encontrado.

37 comentarios en “Apagón: Una experiencia inolvidable

  1. Hola Caro!! Ah sido fantasticoo al igual que los otros cortos me re gustan …quiero mas de estos…con ese apagon todos salieron beneficiados je!!! Gracias por compartir este con nosotras…!! Besos!

  2. ufff…tan calientes como siempre!!! muchas gracias Carolina, oye, vas a recopilar todos los capis para poder descargarlos??? xk ahorita no se puede o si???

    1. Hola Lu, pues por ahora no voy a ponerlos en descarga hasta completar las 10 historias, así que tienen apagón para rato.
      Sólo queda esperar a que la inspiración me llegue y terminé todos los cortos que tengo pensado hacer.
      Y por si no lo habían notado, el que sigue es Arthur, el capitán del equipo de atletismo.
      Besos, y gracias por leer mis historias.

      1. entonces todavía tenemos Apagón para rato Yupi!!! gracias por el adelantito(la rubia se va a quedar con las ganas jajaja) besos bye^^

  3. Hola Carolina, gracias por el nuevo corto esta muy buennooo, vas a recopilar los capitulos y hacer un libro, porque estan geniales. Gracias por compartir y por tu trabajo. Carolina podrias poner un Box, me gusta poder poner besos y caritas felices, gracias por la atencion a esta peticion, chao

    1. Bueno, voy a ser sincera y decirte que en esto de los blogs soy una primeriza, y no sé si wordpress deja que coloque un Cbox, pero voy averiguarlo. En cuanto a los cortos, Sí, voy a recopilarlos y publicar el libro.
      Besos, y Gracias por tus comentarios. Pronto les daré una sorpresita a los que más comentan en el blog.
      Sólo ten un poco de paciencia. Yo no me olvido de las personas que se toman su tiempo para dejarme sus comentarios.
      Besos y cuidate!!!

  4. caro cada dia me dejas extasiada amiga gracias por otro mini historia son deliciosas quiero masssssssssssssssssss y espero impaciente maleficio roto mm sueño conm ellla jajjaja graciassssssssssssss
    mistry

  5. Bien dicen por ahí que lo prometido es deuda jijijiji y la verdad es que Niky alias Cosita Sexy jajajajajaja me encanta el apodo es genial el use mas sexy y no se tiene un nose que que que se yo jajajajajaja pero en definitiva me ah encantado, ya sabes como siempre todas tus historias son geniales

    Besos

    Atte: Srta. Critica de Arte jajajajajajajaja

  6. Definitivamente esta bueno ese apagon muchas felicidades y gracias por dejarnos con las ganas de que habra algunas parejas mas linda como siempre muchos besos y abrazos

  7. Caro
    Me ecantó, recién lo pude leer ahora. Esta antología me encanta. Espeor sigas escribiendo más historias de este cumpleaños que me ha parecido d elo más original y… divertido… excitante y sexy jejejeje

    besos
    Gaby

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