Apagón: Una atracción Irresistible

apagon

Dennis bebió un trago de su cerveza y miró alrededor. ¡Demonios! No había lugar donde sentarse, por eso odiaba las fiestas. Si no fuera por la insistencia de Alan al invitarlo, se habría quedado en casa. Pero aquí estaba, en el rincón más alejado de la gente, observando.

Volvió a mirar alrededor, y sonrió al encontrar vacío el sillón que había estado ocupando Ryan –el hermano menor de Alan–. Se sentó y suspiró aburrido. ¿Qué demonios seguía haciendo aquí? Pensó, pero el recuerdo de unos ojos café llenó su mente, respondiendo esa pregunta.

Cerró los ojos y sonrió.

Sabía por qué seguía aquí, sólo quería ver a Kevin otra vez. Ese chico lo ponía duro cada vez que lo tenía cerca. Su almizclado aroma lo encendía como nada nunca lo había hecho antes. Tal vez eran sus feromonas llamándolo e incitándolo, no lo sabía exactamente, sólo que ya no podía resistirse más a la incontrolable atracción que sentía por Kevin.

El chico era un sueño húmedo hecho realidad, y lo quería desde el día en que lo había conocido. Pero la promesa de no meterse con los miembros del equipo del atletismo, lo había detenido hasta ese momento.

Pero ya no más.

Ya no le importaba la maldita promesa que le había hecho a su padre –el entrenador del equipo del atletismo–. Ya no podía soportarlo más. Quería a Kevin. Cada vez que lo veía sonreír, su corazón se saltaba un latido. Ansiaba tanto poder tomar su boca, besarlo y saborearlo hasta aprenderse cada detalle de su húmedo y caliente interior.

Quería deslizar sus dedos por sus rebeldes rizos castaños, acariciar la piel de su rostro, delinear sus mejillas, y averiguar si sus labios eran tan dulces y suaves como parecían ser.

Se acomodó en el sillón, intentando que su erección no estuviera apretada en sus pantalones. ¡Joder! Sólo pensar en Kevin lo ponía caliente.

Un dulce y almizclado aroma llenó sus sentidos, haciendo que su erección latiera adolorida. Se tragó el nudo en su garganta y levantó lentamente la mirada. Unos brillantes ojos cafés lo miraban con anhelo, y la sonrisa coqueta en esos llenos labios fue lo que logró romper el hilo de control que lo mantenía quieto. Levantó las manos y jaló a Kevin, sentándolo en su regazo.

Se quedaron quietos, mirándose el uno al otro durante varios segundos. Dennis respiró profundamente, y ese fascinante olor que desprendía el caliente cuerpo de Kevin llenó sus pulmones.

Embriagándolo.

Excitándolo.

—Hola…—susurró Kevin mientras miraba a Dennis.

Sus hermosos ojos cafés resplandecían, seductores. Dennis gimió al sentir el cálido cuerpo de Kevin apretándose al suyo. Observó su boca, ansiándolo, necesitando probarla urgentemente.

—Hola…—logró murmurar, mientras acercaba lentamente su boca  la suya. Gruñó frustrado cuando la oscuridad llenó la habitación, privándole de ver el hermoso rostro de Kevin y el brillo lujurioso de sus ojos.

¡Joder! ¿Por qué demonios tenía que haber un apagón cuando estaba de cumplir su sueño más anhelado?

Unas cálidas manos  tomaron su rostro y un suave beso fue posado en sus labios. Denis quedó paralizado unos segundos antes de rodear el cuello de Kevin con su mano derecha y tomar posesión de sus labios.

Besó a Kevin con todo lo que su corazón había guardado hasta ese momento. Su lengua se abrió paso, saboreando cada rincón de su boca, sus labios se movieron sincronizados, devorándose con lujuria y pasión, bebiéndose los gemidos de placer que emitían con cada beso.

Deslizó sus manos por el cabello de Kevin, amando la suavidad de sus rizos y disfrutando del placer recorriendo su cuerpo. Jamás había creído que besar a Kev sería como estar en el cielo. Las sensaciones invadiéndolo eran abrumadoras y placenteras a la vez. Se estremeció al sentir su duro eje siendo apretado por el hermoso  y perfecto trasero de Kevin. Todavía recordaba lo bien que se veía en el uniforme de deporte. Gimió, dejando que sus bocas se fusionaron en un beso lleno de necesidad y anhelo. Dennis metió sus manos bajo la camiseta de Kevin, delineando con la yema de sus dedos cada músculo duramente trabajado en los entrenamientos del equipo de atletismo.

Los guturales gemidos que Kevin elevaban sus deseos. ¡Joder! Quería desnudarlo y recorrer con la lengua cada músculo que sus dedos estaban tocando. Retorció dulcemente las turgentes tetillas de Kev haciéndolo retorcerse de placer y dolor.

Sintió a su eje saltar listo para correrse al oír los sexys ruiditos de gozo que Kev hacía con cada caricia y cada beso. Chupó su lengua, simulando una felación con cada sorbo. Kevin gimió gravemente, rompió el beso y cambió su posición en su regazo, sentándose a horcajadas, apretándose más al cuerpo de Dennis.

Ambos volvieron a tomar sus bocas en un beso abrasador cuando la necesidad de tocarse se hizo más apremiante.

Dennis dejó de lado el mundo que lo rodeaba, y concentró sus sentidos en Kev. Rompió el beso cuando el oxigeno se hizo demasiado necesario. Respiró profundamente, disfrutando del almizclado aroma de Kev. ¡Mierda! Se sentía listo para soltar su carga con tan solo oler a Kev. Besó la piel de su cuello, y acercó su nariz a su cabello, tomando grandes cantidades de su aroma con cada respiración.

—¿Te gusta mi olor? —gimió Kev moviendo sus caderas y logrando una torturante fricción en sus erecciones.

—Sí…—jadeó Dennis, tomando el trasero de Kev en un apretado agarre — .¡Joder, sí! —gruñó, besando y lamiendo la piel del cuello de Kev.

—Mmmm… Dennis… —Dennis sentía que iba a enloquecer. Los gimoteos de placer de Kev lo estaban llevando al límite de su control. Volvió a tomar la boca de Kev, y mordisqueó sus labios, queriendo más con cada beso. Sus manos se movieron sin que su cerebro lo mandara, y abrieron la cremallera de Kev. Su cuerpo había tomado el mando, y éste ansiaba tocar cada parte del sexy cuerpo de Kev. Sus dedos hormigueaban por tener el duro eje de Kev en sus manos.

—Kev… —susurró con fervor Dennis cuando al fin pudo tomar el duro y caliente eje de Kev. Ambos gimieron alto, sin importarles las personas a su alrededor.

Dennis tuvo que morder su labio inferior cuando sintió a su eje ser liberado de sus apretados pantalones.

—Caliente… y muy duro… —susurró eróticamente Kev a su oído, dándole una pequeña mordida en la oreja.

Dennis soltó el eje de Kev, arqueó la espalda y levantó las caderas en el momento en que Kev tomó ambas erecciones en un apretado agarre.

—Mmmm… se siente muy bien… —oyó decir a Kev en un murmullo ronco, y tuvo que estar de acuerdo con él. Se sentía demasiado bien.

A pesar de la oscuridad rodeándolos, sus bocas se encontraron otra vez en un beso devorador y lleno de necesidad.

—Te sientes… tan bien… junto a mí… —masculló Kev entre jadeos y besos, bombeando más rápido sus erecciones.

Dennis rompió el beso y se aferró al cuerpo de Kev, abrió la boca y sólo pudo emitir un bajo gemido de placer. Corrientes de electricidad recorrían bajo su piel, dejando escalofríos de deleite a su paso.

Su corazón palpitaba frenético en su pecho, y su respiración jadeante apenas le llevaba oxígeno a sus pulmones. Se sentía al filo de la cordura, cada movimiento de la mano de Kev, lo llevaba más cerca de la culminación.

—Dennis… te quiero… —susurró Kev a su oído.

Bastaron sólo esas dos palabras para hacer que Dennis se corriera. Un bajo gemido escapó de su pecho, y sintió curvarse los dedos de los pies con el increíble éxtasis recorriendo su cuerpo.

—Te quiero… —logró susurrar mientras seguía corriéndose. No supo cómo su cerebro pudo funcionar para decir eso, pero estaba feliz de al fin poder haber confesado lo que sentía por Kev y más cuando sintió  el cuerpo de Kev temblar con su clímax.

Dennis abrazó fuertemente a Kev junto a su pecho mientras sus agitadas respiraciones se calmaban.

—¿Esto significa que estaremos juntos a pesar de lo que diga el entrenador? —preguntó en un murmullo ronco Kev mientras limpiaba su mano en su camiseta.

—Sí. A la mierda mi padre —gruñó Dennis, tomando el rostro de Kev en sus manos, y queriendo ver el brillo de sus ojos cafés—. Te quiero, y no pienso dejar que nadie me separe de ti.

Pudo oír el suspiro de alivio de Kev antes que éste le diera un suave y tierno beso.

—Yo también te quiero, y he ansiado este momento durante tanto tiempo.

Dennis apoyó su frente contra la de Kev, y respiró profundamente. El olor a sudor y semen llenó sus sentidos, poniéndolo duro otra vez. ¡Joder! Sólo bastaba con aspirar el aroma de ellos dos juntos para necesitarlo otra vez.

—Yo también. No sabes cuánto.

Kev soltó una risita, y movió sus caderas. —Creo que sí lo sé…—dijo con voz risueña mientras sus ejes duros volvían a entrar en contacto.

Dennis gimió y volvió a besar a Kev.

A pesar de estar duros otra vez, ambos se limpiaron y acomodaron sus pantalones. Dennis deslizó sus dedos por el cabello de Kev mientras dejaba besos por su rostro.

La luz volvió, llenando de claridad toda la casa. Dennis cerró los ojos un momento y luego volvió a abrirlos. La alegría brillando en los ojos cafés de Kev fue lo primero que vio después del apagón.

—Jamás debí dejar que la estúpida promesa que le hice a mi padre me separara de ti —replicó mientras acariciaba la mejilla de Kev.

—Sí, tienes razón. Pero ahora estamos juntos a pesar de todo.

—Sí…—susurró Dennis feliz.

Podía sentir la mirada de curiosidad de los chicos del equipo de atletismo, y no le importaba si le iban con el chisme a su padre.

Quería a Kevin, y no pensaba dejarlo, por nada ni por nadie.

Dejó que Kev se acurrucara en su pecho, y lo sostuvo apretado mientras acariciaba sus rizos. Jamás pensó que comenzaría su relación con Kev bajo el manto de oscuridad de un apagón. Algún día descubriría quién era el artífice de éste, y le daría las gracias.

La  música volvió a llenar la habitación, y sonrió feliz, disfrutando por primera vez de una fiesta.

23 comentarios en “Apagón: Una atracción Irresistible

  1. mujer como siempre trayendonos magnificas historias adoro este apagonnnnnnnnnnnn mmm esperare por mas apagoncitos y parejitas y aver quien lo causo debe tener su racion tambien jejej ^^ besos

  2. yo quiero estar en esa fiesta!!!! Muchas gracias Carolina, muy bueno el relato, me encanta como logras que sea tan caliente y tierno a la vez, gracias nuevamente, besos<3

  3. Holaa Caro ahhhhh como extrañaba estás historias del apagon uffff que son hot y también romanticas todas las parejistas que se formaron gracias a ese apagon je…!!! Me encantann…me encantann…gracias Caro por compartirlas…!!! Besos enormes…!!!

  4. Gracias por este nuevo corto de Apagón. Se echaban de menos estas historias.
    Se están formando muchas parejas en esta fiesta. La única duda es ¿el apagón fue accidental o provocado?

  5. Como siempre una excelente historia Carolina! En definitiva me encanta como escribes, estuvo excelente este relato. Esperando por mas de tus bellas historias, un abrazo

  6. Me encanta los apagones, creo que hasta yo deseo que se me corte la luz de vez en cuando. Muchas gracias x tus sexys cortos que tanto me gustan, saludos y besos ^.^

  7. Hola Carolina, relajate y no te sientas presionada, nosotros podemos esperar, asi que tomalo con calma, que todos pasen un lindo fin de semana, besos, chao
    Por cierto carolina esta para comerselo como decimos aqui en mi pais

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s