Sorpresa de Viernes!!!

Bueno, la musa o el super sexy muso volvió a mí, y estoy recargada,  pronto comenzaré a actualizar las historias que quedaron pendientes, pero por el momento, aquí les traigo una sorpresa de Fin de Semana.

Así que a leer sobre estos chicos y sus sensuales experiencias en esta fiesta de cumpleaños donde un apagón es el principal protagonista.

Espero sus comentarios, okey?

Y Buen Fin de Semana!!!!

apagon

APAGÓN: MÁS QUE AMIGOS

Bryce suspiró aliviado cuando el bullicio y la música provenientes de la fiesta, quedaron amortiguados al cerrar la puerta trasera de la casa.

Se sentó en los escalones del porche y cerró los ojos, disfrutando de la fresca brisa nocturna que acariciaba su piel. Se sentía exhausto. Cansado de ocultar sus sentimientos, cansado de tragarse cada día el amor que llenaba su pecho.

Se limpió con enfado la errante lágrima deslizándose por su mejilla, y suspiró con pesar. Huir cada vez que lo veía con alguna chica, era la única forma de mitigar un poco el dolor que desgarraba su alma.

Odiaba lo que su traicionero corazón le hacía sentir.

Se limpió con tristeza la segunda lágrima que había escapado de sus ojos, y miró al cielo, agradeciendo que sólo las estrellas brillando en el firmamento fueran testigos de su pesar.

Jamás imaginó que enamorarse por primera vez en su vida, iba a ser así de doloroso. La imagen de los brillantes ojos azules de Casey llenó su mente, arrancándole una triste sonrisa.

Deslizó las manos por su corto cabello, frustrado, y sin saber qué hacer. Amar a Casey como lo hacía, era una agonía que ya no quería sentir jamás. No sabía exactamente cuándo sus sentimientos por Casey cambiaron, pero no podía seguir así.

Amar a su mejor amigo y verlo salir una y otra vez con las chicas del equipo de animadoras era un agónico tormento que ya no quería sentir jamás.

—¿Por qué tenía que enamorarme de ti, Casey? —se preguntó en apenas un susurro. Se limpió las húmedas pestañas, y volvió a mirar al cielo.

El ruido proveniente de la casa apenas podía sentirlo allí, frente al jardín y en la tranquilidad de la noche. Era increíble que Alan pudiera vivir a las afueras de la ciudad, donde los vecinos residían a varios kilómetros de distancia, y no podían molestar.

Estaba agradecido por la calma a su alrededor, una calma que necesitaba en estos lastimeros momentos de su vida.

Bryce respiró profundamente, disfrutando del olor de la naturaleza, deseando poder quedarse allí para siempre, lejos del mundo, lejos de Casey y de lo que su presencia lo hacía sentir.

Se sobresaltó cuando escuchó cerrarse la puerta con un golpe seco. Apoyó su frente en sus manos, y esperó. Conocía el aroma de la persona tras él, y deseaba tanto poder olerlo directamente de su piel. La mezcla de fragancia y sudor era un aroma exquisito que lo embriagaba y lo excitaba a la vez.

No tuvo el coraje de levantar su rostro cuando sintió a Casey sentarse junto a él en los escalones de madera.

—¿Bryce?¿Te encuentras bien? —preguntó Casey con un tono de preocupación en su voz.

Bryce se estremeció cuando sintió la cálida mano de Casey acariciando su cabello.

Gestos así eran los que le daban alas a su corazón para seguir amándolo.

Trató de calmar el temblor en su voz cuando respondió. —Sí… Estoy bien.

Suspiró complacido al seguir sintiendo las suaves y pausadas caricias en su cabello. Se sentía tan bien tener a Casey mimándolo de este modo.

—¿Por qué saliste así de la fiesta?

Bryce suspiró y miró a Casey. A pesar de la escasa luz en el porche, podía ver el brillo maravilloso de sus ojos. ¡Dios! El latir de su corazón se aceleró de forma salvaje al fijar sus ojos en esos llenos labios que atraían siempre su mirada.

“Sólo un beso.”  Repetía su mente una y otra vez, mientras su mirada seguía prendida de esos labios. “Sólo un beso.”

¡Joder! ¿Por qué tenía que sentirse como si estuviera traicionando la confianza de su mejor amigo al tener esta clase de pensamientos?

—Yo… —su voz se cortó cuando las manos de Casey tomaron su rostro y atrajeron su mirada otra vez a sus ojos.

—Bryce… dime qué te tiene así de deprimido. Soy tu mejor amigo, y si hay algo en que pueda ayudarte. Sólo dímelo.

Bryce tragó el nudo en su garganta, y volvió su mirada a los labios de Casey.

Las cálidas manos de Casey, su aroma asaltando sus sentidos, y su rostro tan cerca al suyo, lo estaban enloqueciendo.

—Yo… —susurró mientras acercaba muy lentamente su rostro al de Casey—. Casey, yo quiero… yo…

La poca luz iluminándolos desapareció de repente, dejándolos en la completa oscuridad de la noche. El ruido de los grillos haciendo eco en compañía de los otros animales del bosque no era tan fuerte como el hondo sonar de los latidos de su corazón.

¡Demonios! Gruñó internamente, reprochando al destino su interrupción en ese momento.

—Bryce… —susurró Casey contra sus labios, haciéndolo darse cuenta que la sujeción de Casey en su rostro no había terminado. Su cuerpo tembló al sentir el cálido aliento rozando su boca.

Quedó petrificado con el suave contacto de los labios de Casey contra los suyos. No sabía si eso había sido una alucinación creada por su mente. Tenía miedo de moverse y terminar ese fantástico sueño.

—Bryce… dime lo qué quieres —escuchó preguntar a Casey mientras otro dulce beso fue posado en su boca, calentado sus labios—. Dímelo.

Bryce se sentía en las nubes. La oscuridad rodeándolo y el cosquilleo en su boca por los besos de Casey lo estaban excitando, dejando fluir el deseo por sus venas, y dándole el coraje para tomar lo que tanto había ansiado.

—A ti —gruñó en voz ronca y llena de deseo.

Su boca robó el beso que había codiciado por tanto tiempo. Sumergió su lengua, explorando cuidadosamente y adueñándose de cada rincón de la boca de Casey.

Gimió cuando Casey rodeó su cuello, profundizando el beso. “Me está besando” pensó sorprendido mientras sus bocas se devoraban sin control. “Está devolviéndome el beso”. Abrazó a Casey, disfrutando del agradable calor de su cuerpo.

—Bryce… —susurró Casey, rompiendo el beso—. Demonios, Bryce. No debiste ocultar esto demasiado tiempo —dijo mientras salpicaba besos por sus mejillas—. Creí que yo era el único que sentía estas cosas —su cálido aliento en la sensible piel de su cuello lo hizo estremecerse de pies a cabeza.

—¿Tú…? —masculló Bryce, demasiado sorprendido para emitir otra palabra.

—Sí… —gruñó Casey, dándole otro caliente beso—. Te quiero.

Bryce soltó un quejido de necesidad cuando Casey lo empujó  haciendo que se recostara sobre el suelo de madera. Su cuerpo vibró al sentir a Casey sobre él, besando su cuello, y lamiendo cada porción de piel dejada al descubierto mientras abría los botones de su camisa.

Su mente se nubló de placer, deliciosos escalofríos recorrieron su cuerpo desde la punta de sus cabellos hasta la punta de sus pies, y su eje latía adolorido atrapado en sus pantalones.

—Mmmm… eres delicioso… —gruñó Casey mientras lamía lentamente una de sus tetillas, y la metía a su boca, chupando y haciendo estremecer de placer a Bryce antes tomar la otra.

Bryce se aferró al cabello de Casey, gimiendo una y otra vez por las sensaciones que la boca de Casey estaba provocando en su cuerpo. Pero quería más, quería que Casey lo hiciera suyo de una vez por todas.

—Casey… —jadeó, arqueando la espalda. La húmeda y caliente lengua recorriendo su abdomen, haciendo círculos en su ombligo y bajando lentamente al lugar que más necesitaba caricias, estaba minando su control, y se sentía listo para estallar si Casey no lo tocaba ahora.

—Shh… —susurró Casey mientras abría lentamente el botón de sus pantalones y bajaba la cremallera.

Bryce se quedó quieto, esperando. Podía sentir el líquido preseminal mojando sus bóxers, y a su eje latir endurecido. Tembló cuando la caliente respiración de Casey acarició la sensible piel de su polla.

—Hueles muy bien…—murmuró Casey mientras respiraba profundamente.

El corazón de Bryce golpeaba enérgicamente en su pecho, y dejó salir un largo gemido de placer cuando al fin pudo sentir la caliente lengua de Casey lamiendo su eje desde la base y recorriendo lentamente su camino hasta la punta. Bryce no sabía si estaba en el cielo o en el infierno, la deliciosa tortura que estaba sintiendo era demasiado para su libido.

La boca de Casey lo había tomado por completo, ese húmedo calor envolviéndolo enviaba fuego por sus venas. Ni en sus sueños más locos imaginó que podía tener a Casey dándole placer de este modo. Levantó la cabeza, y gruñó al no poder ver a su mejor amigo dándole la mejor mamada de su vida.

Se sentía al borde del colapso. Las sensaciones recorriendo su cuerpo lo tenían en un placentero estado de éxtasis que nublaba su mente y sus inhibiciones. Tomó los cabellos de Casey, y empezó a follar esa boca que había deseado por tanto tiempo.

Chispas de electricidad bailaban bajo su piel con cada succión. Un largo gemido escapó de sus labios cuando el orgasmo finalmente llegó. Nunca había sentido algo así, corrientes de placer viajaban por su cuerpo, su mente estaba nublada, y su corazón seguía latiendo agitado. Trató de llenar de oxigeno sus pulmones, y el olor de su esencia llenó sus sentidos.

—Mmmm… sabes mejor de lo que imaginaba —murmuró Casey dando una última lamida a su flácido eje.

Bryce gimió, y jaló a Casey sobre él, tomando su boca en un ávido beso, se saboreó a sí mismo y tembló de placer. Se aferró a su cabello y devoró esa caliente boca que lo había tomado sin restricciones. Se sentía en las nubes, todas las emociones burbujeando desde su interior eran maravillosas. Jadeó al sentir el duro eje de Casey aún atrapado en sus pantalones.

Quería sentir en su mano el calor pulsando en esa rígida erección. Deslizó sus manos por la espalda de Casey y apretó su trasero, el gemido de necesidad escapando de los hinchados labios de Casey llenó de deseo su sangre una vez más. Abrió con desenfreno los pantalones de su mejor amigo, y sonrió feliz cuando al fin pudo tomar en su mano el caliente y duro eje.

—Mmmm… Estás muy duro…. —susurró Bryce al romper el beso. Repartió besos por las mejillas de Casey, y lamió muy lentamente el camino hacia su cuello. Una pequeña mordida en su sensible piel causó que el eje en su mano se pusiera aun más duro.

—Bry…ce…—murmuró Casey con la voz cargada de necesidad y deseo, mientras se follaba en la mano de Bryce.

Los gemidos y balbuceos de placer que Casey dejaba salir con cada movimiento de la mano de Bryce, llenaban el silencio de la noche. Sus caderas se movían más rápido, y Bryce sólo deseaba poder ver el rostro de Casey en la cima del placer, mirar sus ojos dilatados, y el rubor cubriendo sus mejillas. Pero sentirlo ahora en esta sensual oscuridad, así, de esta manera desenfrenada, dejándose llevar por sus instintos, era una experiencia que no olvidaría jamás.

Se sintió endurecer, y con un rápido movimiento de sus manos, tomó ambas erecciones en un apretado agarre. Sus roncos gemidos fueron callados por sus bocas, que voraces se alimentaban del deseo que los embargaba.

Se movieron en sincronía, como si siempre hubieran realizado esa danza de placer que enviaba fuego por sus venas. El calor llenando cada poro de su piel era demasiado para sus sentidos. Entre besos, caricias, y roncos susurros de placer, ambos culminaron en un devastador orgasmo.

Bryce no podía pensar, se sentía en el limbo, su cuerpo exhausto pero muy satisfecho. Acarició el cabello de Casey, y suspiró feliz.

—Fue… maravilloso —murmuró Casey junto a su oído.

—Lo fue —Bryce abrazó apretadamente a Casey junto a él, sin querer soltarlo nunca—. Te quiero…

Tembló al sentir un cálido y tierno beso posado en sus labios. —Yo también.

El frío aire de la noche los golpeó, haciéndolos estremecer. —Creo que es hora de entrar otra vez a la casa.

Casey rió, y se bajó del cuerpo de Bryce. —Sí… además necesitamos limpiar el desastre en nuestra ropa.

Bryce sonrió, podía sentir la humedad bañando su abdomen, bajó la mano, recogió con sus dedos la esencia de ambos y la llevó a su boca. Gimió extasiado, los sabores asaltando su boca lo hicieron gemir de placer. Sabían muy bien juntos.

Casey se acurrucó a su lado, acariciando su pecho. —¿Qué estás haciendo?

—Probando nuestras corridas…

Escuchó el gruñido de Casey antes de que este tomara su boca en un beso devorador. Jadeó al sentir la lengua de Casey, explorando cada rincón de su boca. Se aferró a Casey y devolvió el beso con la misma intensidad y anhelo.

—Mmmm… sí, tenemos un muy buen sabor, juntos…

Bryce sintió un delicioso escalofrío recorrer su columna al escuchar esa sensual y ronca voz.

La intensidad de la luz iluminándolos de repente, lastimó sus ojos, así que los cerró. Bryce tenía miedo abrirlos. ¿Y si Casey sólo estaba experimentando con él?, ¿y si esto que había pasado entre ellos era suficiente para él?

Tenía miedo, y no quería que esta felicidad que estaba sintiendo, terminara nunca.

—¿Bryce? —el tono de incertidumbre en esa voz, hizo que Bryce abriera los ojos. Quedó sorprendido con el brillo de amor y miedo titilando en esos ojos azules que amaba tanto.

—¡Dios! He anhelado tanto este momento, y ahora… me comporto como un idiota por el miedo que tengo. No quiero perderte, ni como amigo, ni como…¿novio?

Casey sonrió y asintió. —Sí, novio —murmuró mientras acariciaba la mejilla de Bryce—. Y no vas a perderme. Te amo demasiado, y no pienso separarme de ti, nunca.

Bryce sonrió, y besó esa boca de labios hinchados. Se comió la boca de Casey en un beso duro y voraz. ¡Joder! Amaba a su mejor amigo y se sentía muy feliz por ser correspondido.

La falta de oxigeno los hizo terminar el beso. Se miraron con amplias sonrisas en sus rostros y se pusieron de pie.

Bryce podía sentir la caliente mirada de Casey mientras arreglaba su ropa, se estaba poniendo duro de sólo pensar en tenerlo desnudo en una cama.

¡Mierda! Su eje ya estaba duro, y listo para más.

Casey soltó una sonrisa divertida, y se acercó a él. —Bryce… —susurró a su oído mientras lo abrazaba suavemente—. ¿Crees que Alan se enfade con nosotros si usamos su habitación? —preguntó, mientras lamía la piel de su cuello, y frotaba su erecciones en un vaivén torturante.

Bryce gruñó, no sabía que Casey podía ser así de coqueto. Pero sus caricias lo estaban enloqueciendo. Tomó su  mano, y lo jaló hacia la casa. La habitación de Alan sonaba bien para poder tener desnudo a Casey y probar con el todas las fantasías que rondaban por su cabeza.

Ya se disculparía con Alan más tarde.

Pasaron por el ruido de la fiesta sin prestar atención a nadie, y subieron las escaleras apresurados. Bryce tenía que darle gracias a las estrellas por ese inesperado apagón donde había logrado tener a su mejor amigo entre sus brazos, y al cuál no pensaba dejar jamás.

24 comentarios en “Sorpresa de Viernes!!!

  1. waaaaaaaaaaaaaaa en verdad PERFECTO es taaaan emocionante esta serie, no sabes cuanto y de solo imaginar que TODO paso durane un simple apagon dan ganas de hacer una fista en casa y hacer lo mismo para ver que sucede jajajaja, eres genial que bueno que la musa o el muso jijiji volviera n.n y con MAS FUERZA, gracias por compartir tu talento

  2. doy gracias que tu musa haya regresado, además que valio la pena la espera, muchas gracias Carolina, hermoso capítulo como siempre, hot y tierno también!!!
    besos<3

  3. Increible, como siempre!!! Demos gracias que tu muso regreso, porque realmente te extrañabamos mucho y a tus historias tambien. Son increibles. Gracias por compartirlas con todos nosotros. Un saludo

  4. Muchas gracias Carolina por tan lindo relato como siempre, me encantan estos apagonos, y ya se echaban de menos. Me alegro de que regresara la musa. Buen fin de semana.
    Besosss

  5. Muchísimas gracias Carolina, hermosísimo relato…. concuerdo con Ross, también estoy feliz de que haya regresado la musa, ya se echaban de menos los libros y las historias.

  6. Muchas gracias por otra maravillosa historia de estos chicos,me encantan,eres una gran escritora,ojala pronto podamos disfrutar de otra,muchas gracias por tu trabajo.
    Besos!!!!

  7. Holaa Caro! como estass historias de Apagon todas las parejas que se fueron formando fueronn maravillosas! me encantoo este que te puedo decir eres magnifica escribiendooo!! mis felicitacioness!!!! gracias por compartir esta historia con nosotros!! beso enorme!

  8. Kyyyyyyyyyyyyaaaaaaaaa….me encanto Gwwwwaaaooo… me gustan tus historia de verdad GRACIAS♥, GRACIAS♥♥….estaba esperando tus historias estoy feliz GRACIAS…♥♥♥♥♥

  9. Hola Carolina….que alegria volver a leer uno de tus relatos con estos chicos tan deliciosos…gracias por este regalo de dia viernes…ten un lindo dia… besos

  10. Hola Carolina, estuvo muy bello este relato, me ha gustado mucho, muchas gracias por compartirlo, saludos, que tengas un lindisimo fin de semana, un abrazo.

  11. Carolina ya lo habia leido , pero ha sido agradable volver a verlo , claro que siempre es bueno , no muy bueno leer cualquier cosa que escribes jiji . Besos

  12. Que bien, ya echaba de menos mi corte de luz (jajaja), me encantan estos
    sabrosones cortos, ojala algún día sepamos quien apago la luz.
    Gracias y saludos Carolina ^.^

  13. gracias Carolina, sigo tus historias y pronto espero pordamos tenerlas todas juntas en un solo libro, gracias y recibe un gran saludo desde mi bella Colombia

  14. ME HA ENCANTADO ESTE NUEVO EPISODIO Y ESPERO CON ANSIA QUE TU MUSA SIGA EN PLENA FUNCIÓN Y NOS REGALES MÁS. UN BESO FUERTE Y BUEN FIN DE SEMANA

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